Al igual que Cloud Atlas, explora la interconexión de historias a través de vastas épocas, con el amor y el destino como hilos conductores, pero en un contexto de ciencia ficción más directa y con un misterio central que se desvela gradualmente. Ambas obras juegan con la idea de que ciertas esencias humanas o narrativas persisten a lo largo del tiempo, aunque Barjavel lo hace de forma más literal con los amantes congelados y su civilización perdida.

















