Ambos libros exploran los fundamentos y límites de sistemas formales y su relación con la realidad. Weyl examina los fundamentos de las matemáticas, mientras que Chomsky investiga los fundamentos del lenguaje, aplicando un rigor conceptual similar para desentrañar las estructuras básicas que subyacen a fenómenos complejos. La "continuidad" del lenguaje y las reglas que lo rigen son análogas a la continuidad matemática y sus principios de construcción.





















