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El antropólogo como etnógrafo

por Eduardo Viveiros de Castro · 1992

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Sinopsis

Este libro explora la práctica de la antropología desde una perspectiva etnográfica, analizando las relaciones entre el antropólogo y sus sujetos de estudio, así como la interpretación cultural de las prácticas sociales.

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La guerra de los indios

Isabelle Eberhardt

1903·biografia

Mientras Viveiros de Castro deconstruye categorías desde la antropología, Eberhardt lo hace desde la vivencia, infiltrándose y encarnando la otredad para entenderla. Su profunda inmersión y rechazo de los moldes occidentales resuenan con la crítica del perspectivismo, desafiando la visión de un yo/otro estático.

Aunque no es antropología teórica pura, este texto aplica y expande las ideas sobre múltiples ontologías (muy presentes en Viveiros de Castro), mostrando cómo los 'cosmopolitas' indígenas ofrecen un punto de vista alternativo y una comprensión distinta del 'mundo' más allá de la modernidad occidental, sin caer en la dicotomía tradicional sujeto/objeto.

Mientras Viveiros de Castro redefine el objeto de estudio de la antropología a través del perspectivismo multinaturalista, Cuche profundiza en la categoría fundacional que busca complejizar. Ambos autores desafían una comprensión simplista de la 'cultura', esencial para entender por qué la aproximación de Viveiros de Castro fue tan revolucionaria.

Mil mesetas

Gilles Deleuze y Félix Guattari

1980·filosofia

La influencia de Deleuze y Guattari en Viveiros de Castro es explícita y profunda. 'El antropólogo como etnógrafo' puede leerse como una aplicación del pensamiento rizomático y la desterritorialización a los objetos antropológicos, desarrollando un perspectivismo que opera como una 'máquina de guerra' conceptual contra el mononaturalismo occidental. Sus lógicas 'no-árbol' y 'multiplicidad' informan directamente la crítica de Viveiros de Castro a las ontologías fijas.

Mientras Viveiros de Castro propone un perspectivismo que subvierte la dicotomía naturaleza/cultura, Van der Leeuw se embarca en una fenomenología que busca captar la 'experiencia' del otro, especialmente en lo religioso, sin reducirlo a explicaciones racionalistas. Ambos representan un intento por tomar en serio la perspectiva indígena o foránea sin despojarla de su especificidad epistémica y ontológica.

Jensen, aunque en un marco teórico diferente, comparte con Viveiros de Castro un interés profundo en las 'estructuras de la mente' o las ontologías de los pueblos 'no-occidentales'. Se esfuerza por ir más allá de la mera descripción cultural para explorar las epistemologías subyacentes, una aproximación que, con otras herramientas, resuena con la preocupación por cómo los otros ven y constituyen su mundo.

Al igual que Viveiros de Castro, esta obra construye su argumento a través de la comparación y el 'giro' de la perspectiva. No se limita a describir las diferencias, sino que usa el 'otro' (el chamán o experto tradicional) como un espejo para reflexionar sobre las presuposiciones de la propia ciencia, una táctica similar a la inversión del punto de vista que Viveiros de Castro emplea con el perspectivismo indígena.

Aunque Descola y Viveiros de Castro son figuras influyentes en la misma corriente del 'giro ontológico' y often se los compara, este libro de Descola se enfoca en una clasificación estructural de ontologías. Su método para desentrañar las lógicas de las relaciones entre entidades (humanas/no-humanas) es un ejemplo magistral de cómo la observación etnográfica puede derivar en una reformulación de las categorías analíticas, paralela al trabajo de Viveiros de Castro, que también deriva su teoría de una lectura metódica de la etnografía amazónica.

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