Aunque una novela, comparte con 'El atlas del diablo' la exploración de lugares (en este caso, una ciudad, Nueva York) a través de una lente anómala y distorsionada, no cartográfica, sino temporal y social. Ambos libros revelan aspectos ocultos o fallidos de su sujeto geográfico, uno a través de mapas inexistentes y el otro a través de un colapso social.








