Mientras que en 'El Bigote' una acción pequeña y personal desencadena una crisis de identidad y realidad, en 'La broma' un gesto trivial (una broma) tiene consecuencias desproporcionadas y existenciales en un contexto político. Ambos libros exploran cómo un evento aparentemente insignificante puede desestabilizar por completo la vida de una persona y hacerla cuestionar su lugar en el mundo.






















