Aunque 'El Cálculo Infinitesimal' es puramente matemático, la obra de Poincaré, como la de Weber, representa una reflexión profunda sobre la vocación y el rigor dentro de una disciplina. Weber no habla de matemáticas, pero su examen de la racionalidad y el desencantamiento del mundo resuena con la búsqueda de orden y lógica subyacente a cualquier sistema matemático puro, ofreciendo una perspectiva complementaria sobre lo que significa dedicarse al conocimiento.























