Mientras que Sayak Valencia muestra cómo la geopolítica del dolor se incrusta en el cuerpo y se excede en el 'gore', Escobar explora un sistema de clasificación global que permitió y justificó esas violencias. Ambos deconstruyen las bases hegemónicas que permiten la deshumanización y explotación de ciertas poblaciones, aunque desde ángulos diferentes: uno en la violencia explícita, el otro en la construcción semántica y las políticas de desarrollo que la posibilitan.












