Mientras Huntington predice un choque entre civilizaciones, Jones ofrece una visión contrapuesta, argumentando el porqué de la convergencia de ciertas civilizaciones, especialmente las euroasiáticas, hacia un patrón de desarrollo desigual pero interconectado. Desafía la noción de civilizaciones como entidades inherentemente conflictivas al explorar sus interacciones y evoluciones comunes a lo largo de la historia.























