Aunque se sitúa en un contexto histórico real, explora con gran agudeza la lucha de una mujer por ganar autonomía personal dentro de estructuras sociales que buscan reducirla a la pasividad o a un rol predeterminado. Al igual que en Atwood, la protagonista utiliza la observación y la adaptación como formas de resistencia frente a un entorno hostil que intenta controlar su destino.























