Aunque ambos son clásicos españoles del Siglo de Oro, 'El Buscón' es más conocido por su trama picaresca y su protagonista antiheróico. Sin embargo, comparte con 'El diablo cojuelo' un agudo comentario social y una crítica mordaz a las costumbres de la época, presentando una visión descarnada de la realidad social bajo una capa de humor y exageración. La conexión es 'nonobvious' porque se desliga del mero recurso del diablo-guía para centrarse en la disección social desde otra perspectiva.






