Mientras Wohlleben humaniza los árboles a través de sus interacciones y mecanismos, Feldman Barrett profundiza en cómo nuestras propias mentes construyen la realidad emocional y la percepción del mundo. Ambos proponen una relectura de lo que consideramos instintivo o automático, en un caso en la naturaleza y en el otro en nuestra propia fisiología y psicología, mostrando conexiones complejas e inesperadas.























