Aunque la trama de 'El coleccionista' es diferente, ambos libros exploran la obsesión destructiva y la enajenación de un individuo que busca poseer o transformar algo que idealiza, ya sea la belleza de un templo o de una persona, llevando a consecuencias trágicas. Ambos protagonistas son impulsados por una profunda insatisfacción con su propia existencia.























