Aunque superficialmente diferente, 'El país de las sombras largas' explora la adaptación extrema del ser humano a un entorno hostil y desconocido, mientras que la obra de Abe muestra una adaptación igualmente extrema (aunque absurda) a un sistema social que deshumaniza. Ambos libros abordan la resiliencia y la pérdida de identidad frente a fuerzas abrumadoras, pero Abe lo hace desde una perspectiva surrealista y urbana, en contraste con la naturaleza salvaje de Ruesch.























