Si bien 'El secreto del sacerdote' aborda la dimensión religiosa y lo sagrado, esta obra de Cioran, desde una perspectiva existencialista y atea, también profundiza en la "crisis" y la "tensión" del espíritu humano frente a lo absoluto, aunque negándolo. Ambos autores, Eliade y Cioran (compatriotas rumanos por cierto), exploran con intensidad las profundidades de la experiencia humana, pero mientras Eliade busca trascendencia, Cioran se sumerge en el abismo de la conciencia sin consuelo.























