Mientras que Tolkien construye un vasto mundo en expansión, Peake invierte la fórmula, creando un universo increíblemente denso y detallado confinado dentro de los muros de un gigantesco castillo. Ambos comparten una maestría incomparable en la construcción de mundos inmersivos, aunque Gormenghast lo hace a través de la atmósfera gótica y el ritual en lugar de la aventura épica.























