Mientras que Lloyd aborda la información y la computación desde la física cuántica para explicar el universo, Hofstadter lo hace desde la lógica, las matemáticas y el arte. La conexión no obvia radica en cómo ambos autores, desde campos dispares, convergen en la idea de que la información y los procesos formales (computación simbólica en Hofstadter, cuántica en Lloyd) son fundamentales para la existencia de sistemas complejos e incluso la conciencia, trascendiendo las fronteras disciplinares.







