Aunque superficialmente similar, esta obra de Millot, al ser un compendio vasto y detallado de la historia universal con un enfoque en múltiples aspectos culturales y sociales, ofrece un contraste 'no obvio' con la conografía. Mientras la conografía se centra en descripciones visuales o emblemáticas, Millot explora las narrativas históricas y culturales que subyacen a la formación de las sociedades, proporcionando el contexto de lo que luego podría ser sintetizado en 'elementos visuales' o símbolos.






