Mientras Łukasiewicz deconstruye la lógica formal para revelar sus fundamentos y posibles alternativas, Berger y Luckmann 'desnaturalizan' la realidad social. Ambos textos invitan a una reflexión profunda sobre los cimientos de lo que damos por sentado, ya sea en el ámbito de la verdad lógica o de la verdad social, sugiriendo que hay construcciones subyacentes que pueden ser analizadas y, quizás, reconstruidas. La conexión no es sobre lógica directamente, sino sobre el acto de 'desmontar' lo obvio.























