Aunque 'Filosofía del lenguaje y la programación' se centra en sistemas formales, la obra de Semprún aborda cómo el lenguaje (y su ausencia, su quiebre ante el trauma) moldea la realidad y la experiencia humana a un nivel existencial, un paralelismo poco evidente con la forma en que los lenguajes de programación crean y limitan mundos posibles a través de reglas sintácticas y semánticas, impactando la cognición y la construcción de la realidad en un sentido mucho más profundo que el meramente técnico.






