Aunque diametralmente opuesto en su campo (física en lugar de matemáticas puras del siglo XIX), este libro comparte el espíritu de establecer 'fundamentos' y una 'teoría general' para un dominio complejo. La obra de Darboux buscó unificar y generalizar en el análisis matemático, mientras que Feynman hizo lo propio en la física de partículas, buscando una comprensión universal de sus interacciones desde bases fundamentales.









