Aunque Poincaré es un gigante en matemáticas, su trabajo en cálculo infinitesimal a menudo se ve eclipsado por su trabajo en topología o física. Este ensayo se conecta con Dedekind al buscar fundamentar el cálculo, pero lo hace desde una perspectiva ligeramente distinta, no centrándose exclusivamente en la construcción de los números reales, sino en la interacción entre la intuición y el rigor en el análisis.























