Aunque superficialmente diferente en su enfoque y época, Debord comparte con Lukács la preocupación por la alienación bajo el capitalismo y la necesidad de una crítica total. Mientras Lukács se enfoca en la reificación y la conciencia de clase, Debord examina cómo la imagen y el consumo estructuran la experiencia, ofreciendo una perspectiva complementaria y menos obvia sobre la pérdida de autenticidad en la modernidad.























