Aunque Sloterdijk es un filósofo contemporáneo, este ensayo comparte con Braudel la ambición de escribir una "historia total" del mundo material y económico. No se centra en los siglos XV-XVIII, sino que amplía la mirada a la globalización, pero mantiene el enfoque en cómo los objetos, las tecnologías y los sistemas de intercambio configuran la civilización, evitando la recomendación obvia de otro historiador de la escuela de los Annales.























