Ambos libros exploran alguno de los problemas del milenio, pero Livio se centra en la conjetura de Hodge. La conexión es 'no obvia' porque en lugar de otro problema topológico o directamente relacionado con Poincaré, se elige un problema matemático diferente pero similar en estatus. La narración de Livio dota al problema de Hodge de un trasfondo histórico y personal que lo hace más accesible, similar al enfoque que Szpiro le da a la Conjetura de Poincaré.























