Mientras Nagel se centra en la estructura lógica de la ciencia, este libro, desde la sociología del conocimiento, ofrece un contrapunto "no obvio" al considerar la ciencia como una de las muchas "realidades" construidas socialmente, desafiando la noción de neutralidad y objetividad inherente al positivismo lógico que influenció a Nagel. Conecta en la manera en que el conocimiento es validado y aceptado.























