Aunque ambos abordan temas profundos de la física, la conexión es inesperada porque Feynman explora el tiempo desde una perspectiva más fundamental y macroscópica (las direcciones del tiempo), mientras que Krauss se adentra en el origen último y las implicaciones cosmológicas del Big Bang, enfocándose en un 'antes del tiempo' que pocos físicos se atreven a tocar con tal rigurosidad divulgativa.























