Aunque no trata directamente con Chipre, ofrece una perspectiva similar a 'La isla del árbol perdido' sobre las divisiones étnicas y el trauma de la guerra en el Mediterráneo oriental desde la literatura turca. Ambas obras utilizan elementos de la naturaleza para reflejar la resiliencia y la memoria colectiva, pero Kemal se enfoca más en la supervivencia de una cultura asediada por los cambios políticos y sociales, un aspecto sutilmente presente en la obra de Shafak.























