Drewermann aborda la vida después de la muerte desde una perspectiva teológica y psicológica occidental, mientras que este libro ofrece una visión oriental, espiritual y filosófica completamente diferente sobre el mismo concepto, expandiendo la discusión más allá de las nociones judeocristianas tradicionales, pero sin caer en el dualismo predecible. Es una forma no obvia de pensar sobre el 'después' en un sentido más allá de la mera existencia post-física.























