Aunque ambos autores son pilares del realismo español del siglo XIX, 'La Regenta' se considera a menudo más cruda y explícita en su crítica social y en la representación de las pasiones. Sin embargo, no deja de lado la sutileza psicológica y la ironía que Valera, en 'Las dos piedras', también maneja en la exploración de las contradicciones humanas y morales.





















