Mientras Castells se enfoca en las estructuras de la información y la red como organizadores de la sociedad, Debord, mucho antes, analiza cómo la representación mediática y el consumo construyen una realidad artificial que suplanta la experiencia vivida, ofreciendo una perspectiva complementaria pero no directamente obvia sobre cómo la 'realidad' se construye socialmente más allá de lo puramente material o funcional.























