Aunque ambos tratan temas de análisis, la conexión es 'no obvia' porque el libro de Ajiezer se enfoca en la integral y funciones analíticas desde una perspectiva más clásica, mientras que el de Méi aborda estas ideas con un trasfondo filosófico y metodológico radicalmente diferente, el constructivismo, lo que desafía la visión estándar de la construcción matemática.








