Aunque Weber se enfoca en la acción social y la interpretación, Berger y Luckmann expanden este análisis a la co-construcción de la realidad social misma. La conexión es no obvia al pasar de la comprensión del actor a la del sistema de creencias compartido y cómo este cobra una realidad "objetiva" para sus miembros, resonando con la preocupación weberiana por la racionalización y el desencantamiento del mundo.























