Aunque no trata directamente con la interfaz digital, este libro analiza la profunda interacción del ser humano con los objetos físicos, ofreciendo una perspectiva fresca sobre la agencia y semiótica de los 'artefactos'. Conecta con la metodología de diseño de Höök al observar cómo la experiencia del usuario se construye a través de la relación con lo material, expandiendo la noción de 'interacción' a la esfera tangible y cotidiana de una manera que sorprende.








