Mientras que Franklin se centra en métodos avanzados, Poincaré ofrece una perspectiva 'no obvia' al regresar a las raíces de la matemática, la aritmética. La conexión radica en la reflexión sobre la construcción y la esencia de los sistemas matemáticos, en lugar de solo su aplicación o desarrollo posterior. Ambos autores son matemáticos puros, pero uno se enfoca en el cómo y el otro en el qué, con Poincaré ofreciendo el cómo subyacente.








