Mientras Heisenberg se centra en la filosofía de la física moderna, Bernal proporciona una perspectiva socio-histórica abarcadora de la ciencia en general. La conexión no obvia radica en cómo ambos autores desafían la noción de una ciencia desinteresada, uno desde la reflexión interna de la disciplina y el otro desde su contextualización externa. Bernal muestra cómo las ideas heisenbergianas no surgen en un vacío, sino en un complejo entramado social.























