Aunque es una novela de ficción, explora la belleza y la lógica inherente de las matemáticas, no como una disciplina abstracta, sino como un lenguaje fundamental para entender el mundo y las relaciones humanas. Conecta con Rudin al mostrar cómo los 'principios' matemáticos pueden ordenar el caos y ofrecer un consuelo intelectual y emocional, una aplicación inesperada de los fundamentos.























