En lugar de examinar la sincronicidad a nivel individual o experimental, Tarnas expande esta idea a una escala cósmica y macrohistórica, sugiriendo patrones y correspondencias significativas entre la historia humana y los movimientos planetarios. Esto ofrece una relectura 'no obvia' del concepto de conexiones acausales en un contexto mucho más amplio y cultural, distanciándose de la interpretación puramente psicológica o experimental de Jung y Pauli.























