Mientras 'Pueblo yo' se centra en la memoria y la infancia en un entorno específico, 'La habitación de Nona' juega con la difuminación de la realidad y la subjetividad en la memoria, evocando un sentimiento de extrañeza similar en la reconstrucción del pasado, pero a través de un prisma más onírico y sutilmente perturbador en lugar del realismo crudo.





















