Porque, al igual que 'Puntos de vista', explora la percepción y la cognición en la experiencia artística, pero desde una tradición filosófica distinta (el pragmatismo). Mientras Arnheim aplica la psicología de la Gestalt, Dewey sitúa la experiencia estética en el contexto de una interacción continua entre el ser vivo y su entorno, ofreciendo una perspectiva menos canónica en el campo de la estética que los análisis puramente formales o histórico-artísticos.























