Pilar Quintana, como Halfon, utiliza una voz infantil o juvenil para explorar temas complejos de la memoria, la familia y los secretos. Ambas novelas se sumergen en la atmósfera de un lugar particular (el altiplano guatemalteco y la casa familiar en el trópico colombiano, respectivamente) para desenterrar las ansiedades y los traumas que moldean la identidad de sus protagonistas.























