Mientras que Boole sentó las bases de la lógica simbólica con su álgebra booleana, Turing extiende estas ideas al dominio de la computación, mostrando cómo las operaciones lógicas pueden ser mecanizadas y universalizadas en el procesamiento de información, una aplicación práctica y profunda del cálculo lógico. Conecta el cálculo abstracto de Boole con la capacidad física de una máquina para procesar la lógica.























