Como 'The Immortal Life of Henrietta Lacks', este libro examina el profundo choque cultural entre la medicina occidental institucionalizada y una familia de un grupo étnico marginado (los hmong). Ambos relatos de no ficción ponen en primer plano los problemas de consentimiento informado, autonomía corporal y el precio humano que se esconde tras los avances médicos, evitando la narrativa simplista del 'progreso'.








