Aunque es del mismo autor, este libro profundiza en una faceta muy específica —la intimidad y el yo— que es un subproducto crucial del proceso de secularización y la formación de la identidad moderna. No es obvio porque no trata directamente la secularización en su vastedad, sino una de sus consecuencias más personales y a menudo pasadas por alto, que Taylor explora con similar rigor genealógico.























