Mientras Huberman analiza la Gran Depresión como un fenómeno económico y social, Vidal examina las decisiones políticas y las personalidades que moldearon la superpotencia estadounidense tras la crisis, ofreciendo una perspectiva complementaria que va más allá de la mera economía, enfocándose en la geopolítica y el poder blando que emergió de las cenizas de la depresión.
















