Aunque superficialmente diferente, la criptografía se basa en estructuras matemáticas subyacentes, incluyendo conceptos topológicos. La seguridad de la información a menudo depende de la inmutabilidad o predictibilidad de las transformaciones, un eco de las propiedades invariantes que la topología explora. La conexión es la aplicación de estructuras abstractas a problemas altamente prácticos.









