Aunque no trata directamente con el escepticismo, este libro diverge de la narrativa habitual de la ciencia como una progresión lineal de descubrimientos. Presenta a Humboldt como una figura que, al igual que los escépticos en la ciencia, desafió las divisiones disciplinarias de su tiempo y propuso una visión integrada que requería una "reinvención" de cómo se entendía y comunicaba la ciencia, conectando con la idea de cuestionar paradigmas.








