Aunque ambos son misterios ambientados en el seno de la Iglesia Católica, 'El nombre de la rosa' explora una época histórica y una profundidad filosófica muy diferente a la intriga política contemporánea de 'Cónclave'. La conexión es en la atmósfera cerrada y los mecanismos internos de poder de una institución religiosa, pero la ejecución es drásticamente distinta, evitando la elección obvia de un thriller papal moderno.























