Aunque también se ambienta en la antigua Roma, 'Augusto' ofrece una perspectiva mucho más íntima y personal del poder, centrándose en el personaje principal a través de sus propias reflexiones y los testimonios de quienes lo rodearon, a diferencia del enfoque detectivesco y externo de 'Lustrum' sobre la corrupción del poder en el Senado. Aborda la psicología del líder más que la trama política.























