Aunque Prigogine se enfoca en el caos y el orden en sistemas físicos, y Kuhn en la dinámica del conocimiento científico, ambos abordan la idea de que los sistemas (ya sean naturales o epistémicos) no progresan linealmente, sino a través de rupturas y reconfiguraciones fundamentales. La concepción de Prigogine de cómo el orden surge del caos en sistemas complejos resuena con la idea de Kuhn de cómo nuevos paradigmas emergen para reordenar la comprensión científica tras una crisis, ofreciendo una visión menos predecible y más creativa del desarrollo en sus respectivos campos.





















