Mientras Auster narra su vida de forma lineal y reflexiva, Perec la construye a partir de fragmentos minuciosos, objetos y descripciones aparentemente objetivas. Ambos buscan reconstruir una existencia a través de la acumulación de detalles, pero Perec lo hace de forma caleidoscópica, sin la presencia directa del narrador, mostrando cómo la vida se compone de innumerables piezas aparentemente inconexas.























